Peliculas del recuerdo

Cobra, el brazo fuerte de la ley (1986, George. P. Cosmatos) Cobra


Fue en un principio Sylvester Stallone quien iba a protagonizar Superdetective en Hollywood (1984). Stallone trató de cambiar su orientación al humor dándole un toque más serio y puramente policíaco aportando varias ideas de cosecha propia.  Al final el proyecto no cuajó y (como sabemos) Superdetective fue protagonizada por Eddie Murphy mientras que Stallone utilizó estas ideas y se basó superficialmente en la novela criminal de Paula Gosling , Fair Game (adaptada de nuevo en 1995 como Caza Legal),  para escribir el guión de Cobra y volver a trabajar junto con el director  George Pan Cosmatos tras el super éxito de Rambo 2 (más de 300 millones de dólares de recaudación). Produce la Cannon mientras que distribuye Warner Bros.


 No cabe duda que la influencia fundamental tanto de la película como del personaje principal (Marion Cobretti, alias Cobra) son las películas de Harry el Sucio protagonizadas por Clint Eastwood. Incluso dos de los actores de Cobra actuaron en Harry el Sucio (1971): Reni Santoni como Ramón Herrera y Andrew Robinson como Scorpio. Lo que ocurre es que nos encontramos frente a una versión bastante más bestia  de Harry …

La historia : Una organización criminal (parecida a una secta) llamada El Nuevo Mundo comete asesinatos sistemáticos defendiendo la darwinista ley de la supervivencia del más fuerte. Durante uno de esos crímenes, la modelo Ingrid Knudsen (Briggite Nielsen y por entonces esposa de Stallone) ve por casualidad la cara de su jefe, el despiadado Cazador Nocturno (BriaN Thompson). Tras verse amenazada su vida, Cobra (Sylvester Stallone) y su compañero (Reni Santoni) serán los encargados de protegerla.


Ya en el prólogo nos queda bien claro lo que nos vamos a encontrar. La cámara enfoca el dibujo de una Cobra en la empuñadura de una pistola mientras alguien recita con voz solemne:

En América se produce un robo cada once segundos, un asalto a mano armada cada 65 segundos, un delito con violencia cada 25 segundos, un asesinato cada 24 minutos y 250 violaciones al día.

A continuación la pistola apunta a cámara y dispara. Aparece el nombre de la película (COBRA) sobre un cielo rojizo. Brutal.


Y ahora el inicio. Y qué inicio. Uno de los más míticos que recuerdo en el cine de acción…

La silueta recortada de un motorista (del que luego sabemos que es integrante de El Nuevo Mundo) sobre un cielo rojo sangriento avanza por la ciudad mientras se intercalan imágenes dentro de un almacén abandonado donde un grupo de personas chocan sus hachas al unísono como si se tratase un rito satánico. De fondo la música apocalíptica de Sylvester Levay nos pone los pelos como escarpias.


El motorista llega a su supermercado. Entra  como en estado de trance y comienza a disparar contra todo lo que le rodea. La policía lo cerca. Dispara por la espalda a un rehén . Entra en escena un Ford Mercury 1950 (que acabó comprando Stallone) derrapando. Para. Baja un tío con botas de cuero, chaqueta negra, barba de tres días, gafas de sol y una cerilla en la boca. Ha llegado Cobra. Entra en el supermercado. Sus frases lapidarias nos definen claramente su modus operandi:

“Ha llegado el momento de liquidarte a ti”

 “No trato con sicópatas, yo me los cargo”

“El crimen es una plaga y yo su remedio”

Luego le lanza un cuchillo al estómago y le pega cinco tiros. Con dos cojones. Ese es Cobra. En los diez primeros minutos de la película ya nos han resumido de qué va la historia y cómo se las gasta.Nace el mito. 





Sí. Lo sé, para muchos sólo puede encubrir una bazofia fascistoide típica de la década Reagan. Y es cierto. Ya sabemos que en los ochenta proliferaron las películas que ensalzaban la figura del justiciero quien, según la supuesta  laxitud de las leyes para con los criminales, tomaba la justicia por su mano a base de plomo y leña de la buena. Ejemplos: Harry el Sucio, la saga Death Wish, El Exterminador… En Cobra hay decenas de diálogos que van en este sentido: “Dígaselo a los jueces. Nosotros los detenemos y ellos los sueltan”, “Aquí es donde acaba la ley y empiezo yo”…

Pero ideología (obvia) aparte, si analizamos Cobra como producto de acción, lo que más llama la atención con respecto de similares es ese toque tenebroso y oscuro , con una estética muy punki, y que en ocasiones acojona más que una película de terror. También la citada música de Sylvester Levay potencia mucho la atmósfera tétrica y opresiva, como la de los claustrofóbicos asesinatos en los vehículos a manos de unos maníacos que los abren con hachas y luego dejan a sus víctimas a merced de El Carnicero Nocturno. Y es que Brian Thompson en su primer papel principal es un villano de lo más bestial. Fijaros en esa cara de desquicie total , muy marcada, además, de forma que resalta un montón sus rasgos frente a la cámara y ese puto cuchillo diseñado para la película que da pavor sólo con verlo (esa fue la intención).




Luego tenemos escenas de pura acción adrenalínica: las persecuciones en coche y un tramo final a lo Rambo en el que Cobra extermina a decenas de enemigos ; y,  por, supuesto , la lucha final , tan típica en el cine de acción de los ochenta, contra el malísimo  Cazador Nocturno, en la que Cobra lo ensarta en un gancho por la espalda para quemarlo vivo acto seguido. ¡La de Dios!
Pues imaginaros que de la versión final se cortó más me media hora eliminando las escenas más sangrientas y desagradables. Ya hubiese sido para flipar.



 La pena es que esa atmósfera no se conserve durante toda la película y que se vea interrumpida por algún que otro mal chiste (el del salvavidas y las patatas es penoso) o esa especie de videoclip en el que se intercalan planos de la investigación y la sesión de fotos “robótica” de Ingrid. Esos momentos restan fuerza a un conjunto que hubiera resultado aplastante manteniendo su ritmo duro,  implacable y macarra.

En taquilla supuso otro gran éxito en la carrera de Stallone (y de la Cannon no os digo nada), recaudando más de 160 millones de dólares con un presupuesto de 25. Por lo demás, casi me da la lata repetir lo que siempre ocurre con películas de este tipo : muy malas críticas y nominada a seis Razzies. Y sí, repito, es fascistoide y descerebrada. Pero, ¿a quién le importa? También es una de las películas de acción más auténticas de la historia  ¡Qué viva Cobra, Restallone y el VHS!


GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA


Eso (1990, Tommy Lee Wallace) It


“La ranita subía por la ramita 
Y entonces vino la lluvia y se llevó a la ranita 
Entonces vino el sol y la lluvia terminó 
Y la ranita…”

Laurie Anne antes de morir a manos de Pennywise
Así empezábamos la historia, y ya sabías que todo empeoraría a partir de aquí, pero… ¿qué tiene “IT (Eso)” de 1990 para que sea una película (o mine serie) de culto que nos evoca tanto a nuestra generación? Y, ¿por qué fue la causante de las pesadillas de muchos y la que nos descubrió la coulrofobia…?…

Quiero dejar claro antes de empezar que no hablaré de la nueva adaptación, si no de la cinta que más se acerca a nuestra niñez, con el gran Tim Curry interpretando a la maldición que sufre Derry cada treinta años (veintisiete en el libro), así como también mencionaré la obra original de Stephen King y os haré partícipes de varias curiosidades tanto de una como de otra que he ido recopilando con los años.

Algunos os preguntaréis (o quizá no) por qué me he decidido por la “alegre” (aterradora) canción de la pobre Laurie Anne para empezar, en vez de elegir alguna de las muchas escenas o frases clásicas que pueda haber y hay en “IT (Eso)”; quizá porque soy padre de una niña de seis años y me aterra cualquier similitud con la realidad o puede que sea porque ya desde el principio, conseguimos disfrutar por un momento de la felicidad y ternura de una niña pequeña que juega ajena a cualquier posible peligro y de un zarpazo, esta inocencia es sesgada al instante dando paso al horror más absoluto con el primer asesinato en pantalla a manos de un payaso loco, payaso que en un principio nos presenta a un personaje ridículo que nos provoca un sentimiento de burla, llegando a rozar casi el ridículo, a convertirse en el dueño de una mirada de lo más aterradora que en su día y aún hoy me deja una sensación de inquietud que pocos actores han podido hacerme sentir.

“No puedo dormir… Me come el payaso” (Bart Simpson)
Y creo que esto es la base de la película; una historia de niños y para niños, con problemas de su día a día los cuales son muy reales y, por desgracia, coetáneos a nuestra realidad alternativa a Derry (abusos sexuales, maltrato infantil, acoso escolar…) pero que, no contentos con esto, tienen que lidiar con un malvado demonio que los acosa y que despierta para alimentarse cada treinta años, siendo su dieta, como ya sabéis, las almas asustadas y aterradas, preferiblemente de niños, ya que son los que sienten un terror puro y prácticamente los únicos que pueden verlo.

Pero, ¿qué puedo ofreceros yo para que tenga sentido vuestra lectura y no me linchéis en el  intento? Para empezar, os pido que os pongáis las gafas de la infancia (que no nostalgia, al menos por el momento) y os trasladéis a la época en la que sentíais verdadero terror, en donde mirabais bajo la cama por si vuestro miedo estaba ahí esperando. “IT” trata sobre ese miedo, el terror real y poético que sentíamos de pequeños, trata sobre el terror infantil.

Estaréis de acuerdo conmigo en que el cine de terror ha tomado una variante un poco extraña en el tiempo, donde premia el susto repentino que os hace saltar sobre la butaca, acompañado de una previa aceleración del corazón. Eso, permitidme la licencia amigos, no es miedo. “IT” por el contrario no peca de ese sobresalto fácil, no usa la tensión que nos causa saber que algo va a pasar y termina pasando, si no que te lleva por un camino agradablemente tétrico y nostálgico que no causa terror alguno a mi yo adulto, pero sí que lo causó a mi yo de niño. Pero entonces, ¿por qué disfruto de esta adaptación a día de hoy como lo hice el primer día? (Ahora sí es el momento de ponerse las gafas de la nostalgia) pues porque vive en el recuerdo, me traslada a mis miedos más antiguos y tiene ese encanto dentro del género del terror añejo de telefilm cutre y añejo (aceptémoslo, es realmente cutre y con interpretaciones igualmente pobres) que hoy rara vez podemos encontrar, si incluso la música que nos acompaña en la entrada es nostalgia sonora, si no haced esta prueba, poned la película y cuando suenen los primeros acordes decid con voz áspera “Historias de la cripta” y casará a la perfección. Extrapolaros a esa época donde el miedo era el misterio, era esa primera vez que te dejaban solo en casa y, a pesar de conocértela como la palma de la mano era realmente terrorífica, a esas noches en casa ajena donde pasabais horas contando historias de terror, a cuando llamabas a mamá o a papá (o a quien sea que os crió) porque había algo en el armario y de manera condescendiente te decían que durmieras cuando tú veías perfectamente un par de ojos mirándote fijamente desde el interior… Intentad recordar todas esas sensaciones y meted todos esos recuerdos en una coctelera, podréis sacar las mismas sensaciones que os evocaron películas como “Cuenta Conmigo”, “El Resplandor” o la película que nos concierne “IT” (Sí ya, todas adaptaciones de King, pero me vienen al pelo).

Pero no divaguemos más y vayamos a lo que importa, a la historia, pero no sin antes contaros un poco por encima la de la obra original que se omite en la película. Agárrense a donde puedan porque aquí Stephen King entra en modo DDA “Drogas y Alcohol Activados” (y a pesar de la broma no lo es tanto, pues tardó dos años en desintoxicarse por completo tras “IT”)  y crea una de las historias más bizarras que se han leído jamás en sus muchísimos relatos, advertidos estáis:

Empezamos en el Macrocosmos, en donde una entidad suprema conocida como “El Otro” decide crear a una Tortuga Gigante(que representa El Bien) y que vaga por el Macrocosmos, y a su hermano, una entidad maligna (sí, el hermano de la tortuga como ya podéis imaginar es “Eso”) conocida también como la devoradora de mundos.

Un día, la tortuga se puso enferma y vomitó, y de este vómito salió el Universo que conocemos. “Eso”por su parte, llegó a la tierra (tierra que vomitó su hermana la tortuga gigante junto al resto del universo) en un gran cataclismo muy similar al impacto de un meteorito, ¿aterrizando dónde? pues en lo que en un futuro sería conocido como el pueblo de Derry.

Allí “Eso” pasó los años y esperó pacientemente la llegada de los humanos, pues sabía que el ser humano llegaría a la tierra, para alimentarse de los miedos de las personas, especialmente de los niños, y entrando en un estado de hibernación, despertaría cada treinta años provocando una ola de violencia y desastres en el lugar que aterrizó, o sea, en Derry

Tortuga gigante del Macrocosmos que simboliza El Bien
Como es normal, todo esto se omite en la película de “IT” (imaginad las vueltas que tuvieron  que dar pensando en cómo explicar esto en la pantalla sin que la gente se girara hacia el proyector encogiéndose de hombros y gritando “¡¿pero qué es esto?!”, así que optaron por la mejor decisión y directamente lo mentaron muy por encima).

Ahora, si aún queda alguien mentalmente sano, y que no esté delante de un espejo gritando “REDRUM”podemos proseguir con el artículo.

La película por el contrario empieza en un Derry ya poblado, y tras la muerte de la pequeña Laurie Anne se nos presenta a uno de los personajes claves, Mike Hanlon(interpretado por Tim Reid que después veríamos interpretando al padre de una de las gemelas en “Cosas de Hermanas”) que deambula por la escena del crimen de la pequeña buscando respuestas a ese grotesco crimen, aunque ya las conoce.

Tras esto y recopilando alguna prueba, decide volver a reunir a la pandilla de “Los Perdedores”, sus amigos de la infancia, para pedirles que cumplan con la parte del trato que hicieron aquel día en el verano de 1958, cuando eran unos niños; volver a por “Eso”, también conocido como el payaso Pennywise, si es que volvía a la vida.

Primera derrota de Pennywise a manos de Los Perdedores en el verano de 1958
A partir de aquí y durante la primera parte de la película se nos presenta a cada personaje ya adulto que, recordando a modo de flashback, nos cuenta aquel verano y cómo fue su primer encontronazo con Pennywise. Para ello nos mete en situación y nos explica los miedos de los niños ya adultos. Esto es la primera parte, básicamente, unos niños aterrorizados que, apoyándose en la fuerza de la amistad y la unión, consiguen derrotar al mal (literalmente).

Si bien conocéis el resto de la historia, no veo necesaria volvérosla a contar (para eso ya está la cinta o el libro de King) pero sí recordar varias escenas que aún hoy me parecen sublimes:

-La primera escena que a todos nos viene a la cabeza es la de Georgie y el barquito de papel “S.S. Georgie”, aquí vemos al hermano de Bill el Tartaja (porque era tartamudo el pobre) el cual recibe un barquito de papel hecho por el propio Bill

Bill con su hermano Georgie antes de su muerte
Georgie baja al sótano mandado por Bill porque tienen que pegar el barquito de papel con parafina para que no se desarme, tras esto Georgie sale a la calle a estrenar su barco de papel, (Es curioso ver que Georgietenga pánico al sótano y a bajar por sus oscuras escaleras pero ver a un payaso en una tétrica alcantarilla le parezca de lo más normal). La escena en sí es bastante simple, hasta que alcanzamos uno de los puntos más recordados de la película, la primera aparición con texto de Pennywise. Aquí vemos lo gran actor que es Tim Curryy lo mucho que lograba transmitir con tan poco (y encima vestido de payaso). A partir de aquí y el famoso “Todos flotan” la cosa empieza a ponerse realmente interesante. Cierto es que la obra original no es para todos los públicos, pues describen con absoluta perfección todo lo que ocurre a cada una de las víctimas de “Eso”. Y no sé a vosotros pero esta parte de la historia me recuerda a otra de King… A ver, una familia de cuatro que pierde a un hijo e ignora al que sigue con vida porque no pueden soportar el dolor de la pérdida… ambos protagonistas escriben relatos y cuentos por afición y terminan siendo escritores de renombre en la edad adulta… Así es, la base de la historia de Bill y Georgie es muy similar a la de Gordie y su hermano, Denny Lachance. Qué obsesión tiene este hombre por familias desestructuradas por decesos traumáticos…

La mayor de los cuatro condados
-Pasemos a la siguiente escena memorable, y ésta es la escena de las duchas del joven Eddie Kaspbrak, a pesar de lo realmente cutre de los efectos especiales (quedaba sólo un año para el estreno de “Terminator 2” que nos dejó a todos boquiabiertos pero se les perdona porque en los 90 era imposible tener el presupuesto de las grandes producciones de la televisión de hoy día) vemos nuevamente como “Eso”en tono de humor, consigue aterrar a otro de los pequeños acosándolo hasta la desesperación. Esta escena no estuvo exenta de polémica, pero esto lo trataremos más adelante.

No olvides lavarte detrás de las orejas
-Otra de mis escenas preferidas es en la biblioteca de Derry con la cabeza (Perdedora) en el frigorífico; como bien sabéis, el ya adulto Stanleyno lleva muy bien volver a oír a Mike, su amigo de la infancia, que le pide cuentas y que cumpla con el trato, por lo que decide suicidarse. Esta muerte la aprovecha Pennywise y usando la crueldad que lo caracteriza, se aparece ante todos sus amigos (Perdedores) justo después de enterarse del suicido de su amigo, como la cabeza decapitada de Stanley, y a ver esta grotesca situación entran en un estado de terror que no pueden soportar.


Y eso que anteriormente maquillaba cadáveres con Dan Aykroyd...
-Y mi favorita y anterior a la tercera mencionada, es el primer reencuentro de Bill Denbroughadulto con Pennywise, el cual está cavando tumbas. En ese momento Billno sabe por qué lo está haciendo y claro está, Pennywise no le dice nada, salvo que debe de elegir una de las tumbas, menos la última que ya está ocupada, por Stanley, muerte de la que se enterará más adelante.
 - ¿Cuál prefieres para ti? ¡Oh! Excepto aquella del final... - Pennywise
Son sólo una selección de las grandes escenas con las que cuenta esta película y si habéis visto la cinta, las recordaréis al instante.

He de reiterar que disfruto mucho de cada parte de Curry (permitidme las confianzas con “El Señor de las Tinieblas”) y que si no fuera por él, la película perdería por enteros. Las sobreactuadas actuaciones, desde mi punto de vista, en las escenas de El Club de los Perdedores ya adultos, hacen que la película baje algunos (muchos) puntos. Incluso el difunto John Ritter (“Apartamento para Tres”o “Este Chico es un Demonio”) o Harry Anderson (“Juzgado de Guardia”) no consiguen que sus interpretaciones brillen, quedando en actuaciones que pasarían con más pena que gloria. Por el contrario los niños (la mayoría) sí hacen un buen trabajo, consiguiendo que empatices con ellos y sientas ganas de saber cómo acabará su epopeya con Pennywise.

Por otro lado la película, a pesar de sufrir numerosos recortes de metraje (pues la original duraba cuatro horas) hasta el montaje final, no estuvo exenta de polémica (y eso que no salen muchas escenas de la historia de King que aún hoy crean controversia).
Recordad que estábamos en 1990 y que la gente se escandalizaba con algunos temas (hoy ya escandalizan todos los temas), ¿a qué me refiero? pues por ejemplo a la escena antes citada del pequeño Eddieen las duchas; os resumo, un niño desnudo es acosado por duchas que van creciendo y que expulsan chorros de agua caliente y a gran presión sobre el joven, pero no contentos con esto, oímos a Pennywisedecir desde el sumidero “Esto es muy estrecho para mí, tendré que agrandarlo un poco” o “Creo que te gustará lo que hay aquí abajo”, escenas que en su día se polemizaron por su posible sentido sexual.


Pero si no queréis algo tan rebuscado podemos ir directamente con la pequeña Beverly Marshy las constantes señales de acoso sexual por parte de su padre, el cual muestra signos de deseo por su hija.


En la obra de Kingpor el contrario, la sutileza y los mensajes subliminales para leer entre líneas no lo son tanto, y nos golpea con cada párrafo a modo de maza de incomodidad. En ella podemos encontrar historias mucho más duras que en la mini serie y a continuación os cito algunas.

-En el libro, hay escenas de homofobia, abusos sexuales, racismo... Una de las escenas del libro (basada en hechos reales en los que Stephen King se inspiró), es la muerte de un chico homosexual a manos de tres adolescentes, el cual es arrojado por encima de un puente cayendo al río donde lo espera Pennywise para llevárselo y devorarlo. (Y, repito, este asesinato está basado en hechos reales y Kinglo usó para su libro)

-A Eddie le aterrorizaban los vagabundos por ser un foco de infecciones, en un encontronazo con uno de ellos, el vagabundo le ofreció hacerle una felación a Eddie por 25 centavos, cuando Eddie echó a correr el vagabundo le gritó que se lo haría gratis.

-En la novela hay habitantes de Derry que persiguen y matan a homosexuales simplemente por el hecho de serlos y debido a la homofobia de la que hacen gala. Además, podemos encontrar frases escritas por Derry como la de El Puente de los Besos
“Clavos en los ojos a todos los maricas, en el nombre de Dios” – Muy cívico…

-Podemos ver constantes ataques de racismo. Por ejemplo, el padre de Henry Bowers es uno de los ejemplos más claros. Padre que transmite este racismo a su hijo y haciéndole creer que los negros son el origen de todoslos males de su familia. En la novela también se narra como una legión de gente blanca de Derry, integrantes del Ku Klux Klan incendió el club afroamericano “Black Spot”. 


-Una de las escenas más polémicas del libro y que más controversia creó (y crea), es la escena en la que Beverly Marsh de niña decide entregar su virginidad a todo el club de Los Perdedores para hacerles recobrar la confianza, sí, como lo oís. 
Os pongo en situación, la joven Beverlyal ver a los perdedores atrapados en las cloacas y desesperanzados por no encontrar la salida, toma una decisión para unir al grupo, y es acostarse con todos y cada uno de ellos. Y de forma bastante explicita, Stephen King nos describe todo el proceso (incluso se menciona el tamaño de los atributos de los chicos). Posteriormente y harto de que se le preguntase por esta escena, Kingconfesó que quería hacer una metáfora del paso de la niñez a la edad adulta, pero resultó ser la descripción de una escena con erótico resultado (como diría aquel).

Recientemente, y con el estreno de la nueva adaptación, (y en este aspecto coincido con él) el propio Stephen King aún no entiende cómo una escena de sexo escandalizó tanto pero por el contrario las grotescas y horribles muertes de niños a manos de Pennywise o de los mismos habitantes de Derry se acepten de buen grado. 
Dejando la crueldad a un lado, debemos reconocer que la historia que “IT” nos cuenta no está muy alejada de lo que a día de hoy ocurre en el mundo, y por eso, quizá, incomode mucho más. 

Dando ya los últimos trazos a mi primer escrito (espero que no último pero eso ya depende de vosotros), no me gustaría despedirme sin dejaros algunos datos que, cuanto menos, son interesantes:

-Pennywise aparece en otras novelas de King, por ejemplo en la novela de “Los Tommyknockers”; uno de los personajes que atraviesa en coche la ciudad de Derry ve a “Eso”, aunque estando bajo el influjo de los gases emitidos por una nave extraterrestre, cree que es una alucinación.
En la novela “El Cazador de Sueños”, uno de los protagonistas llega a una torre depósito, donde hay una placa en homenaje a los caídos firmada por “Los Perdedores” pero una mancha de spray emborrona sus nombres con la frase “Pennywiseestá vivo”

-En la escena que se narra el incendio provocado en el club “Black Spot”, se menciona a un cocinero afroamericano llamado Dick Halloran que advirtió a todos de lo que iba a ocurrir ya que tenía “habilidades” especiales. Este personaje es el mismo Dick Halloran de uno de los libros más famosos de King, “El Resplandor”.

- ¿Te gustaría un helado, Doc? - Dick Halloran "El Resplandor"
-En la novela, “Eso” toma muchas formas distintas para aterrorizar a cada uno de “Los Perdedores” tomando la forma de los peores temores de aquellos a quienes ataca, aunque la que más usa es la del payaso Pennywise. Algunos de las demás transformaciones que leemos de “Eso” son un ave gigante, un leproso, una momia, Paul Bunyan, un hombre lobo o Georgie, el hermano fallecido de Bill.

-Tim Curry, a pesar de negarse a interpretar a Pennywiseen un principio por no querer soportar largas horas de maquillaje, pues venía de interpretar a “El Señor de las Tinieblas” en “Legend”, llegó a obsesionarse con el personaje. Durante el rodaje, siempre llevaba puesto el traje de Pennywiseaún sin tener que rodar ninguna escena. Esto llegó a incomodar a algunos de sus compañeros de reparto.

¿Queréis un globo?
-En un principio, se pensó en George A. Romero para dirigir “IT”pero se desestimó la idea ya que había que censurar demasiadas partes de la obra de King, y sabían que Romero haría especial hincapié en esas escenas gore y sexuales que querían evitar a toda costa.

-“Eso”, tenía anatomía femenina. En su forma final de araña, pone huevos que son destruidos por Ben. Ciertamente esta forma de araña es la forma que “Eso” tomó aquí en la tierra, quedando su forma real en otro universo, en un mundo muy lejano al físico, por lo que jamás se da a conocer su verdadera forma. “Eso” llama a este mundo “Los Fuegos Fatuos”, lugar del que nunca podrías salir, pasando a ser un demente viviendo en infinita oscuridad para toda la eternidad.

-En la escena de la cena en el restaurante, ninguno de los actores sabía qué iba a ocurrir realmente con las galletas de la fortuna, sus reacciones son totalmente naturales e improvisadas.

Por supuesto, espero que no os quedéis sólo en la película e indaguéis en sus muchas curiosidades que no os he contado.

Ahora sí, por fin os dejo libres, y me despido en dirección hacia “Los Fuegos Fatuos” esperando haber conseguido que os pique un poco la curiosidad y volváis a ver “IT, Eso”con los ojos con que la visteis cuando erais pequeños, en donde Pennywise aún estaba vivo y podía robaros el sueño, a lo Freddy Krueger.

Espero que hayáis disfrutado la lectura, y recordad, que todos flotan aquí abajo…



Yo, el Halcón (1987, Menahem Golan) Over the Top


Otra obra magna de la grandísima productora Cannon, aunque esta vez hay que reconocerles que innovaron de lo lindo creando la primera película –si obviamos Destroyer: Brazo de acero (1986) - de pulsos de la historia y la más icónica hasta el día de hoy. Aunque esto tampoco sorprende de una productora que en 1984 había estrenado la primera película sobre “break dance” : Bre         akin (1984).

Los inefables primos Menahem Golan y Yoram Globus ya habían trabajado con Sylvester Stallone en Cobra (1986) coproduciendo junto con la Warner Bros y había resultado un éxito financiero. Así que se empeñaron en volver contratar a toda costa a un Sylvester Stallone que rechazó una tras otra vez el papel hasta que aceptó cuando le ofrecieron 12 millones de dólares, casi la mitad del presupuesto de la película (25 millones). Stallone, quien también escribiría el guión (historia de David Engelbach y Gary Conway junto con Stirling Silliphant (En el calor de la noche, Harry el ejecutor), llegó a declarar que también aceptó porque pensó que nadie la vería.

Para la promoción, la Cannon contactó con profesionales del mundo del pulso y se creó una competición con el nombre de la película (Over the Top en inglés) que duró un año y pasó por diversos países de EEUU, Europa, Japón e Israel … ¡De locos! Luego se usaron imágenes reales de la competición para recrear la final.
La dirección corre a cargo del propio Menahem Golam y cuenta con banda sonora del gran Giorgio Moroder.


La historia es muy sencilla. Lincoln Hawk (Stallone) es un camionero que entre viaje y viaje gana un dinero extra echando pulsos. Su mujer Christina (Susan Blakely) se encuentra muy enferma y le pide que vaya a recoger a su hijo Michael (David Mendenhall) a la escuela militar donde permanece interno. Hawk los abandonó hace diez años, pero Christina, en su lecho de muerte, quiere que se conozcan. El problema es que el padre de ella (Robert Loggia) tratará de inmiscuirse en la relación por todos los medios. Hawk intentará recuperar a su hijo de camino al Campeonato Mundial de Pulsos que se celebra en Las Vegas.

Lo que nos encontramos en Yo, el Halcón es una curiosa mezcla de drama y película de acción que resulta muy chocante por diversos motivos que la convierten en una obra esperpéntica y descabellada, pero ahí es donde gana los enteros y reside su encanto…

Podemos observar dos partes claramente diferenciadas. La primera trata sobre la relación entre Hawk y su hijo Michael mientras son perseguidos por los secuaces de su abuelo. La segunda es la que corresponde al campeonato mundial de pulsos, vamos la que estamos deseando ver.


 La relación padre-hijo se resume en que el niño se pasa la mitad del tiempo llorando y pataleando mientras que Hawk trata de darle lecciones de vida y son puteados sistemáticamente por un abuelo odioso (Robert Loggia) que parece extraído de la mafia siciliana. En este punto hay que remarcar que el hijo es uno de los niños más asquerosillos y repelentes que se recuerdan en la historia del cine. Incluso en la parte final de la película, cuando supuestamente el chico ya no es un pijo y un listillo redomado, sigue dando el mismo asco. Y es que cuando uno veía la película de chavalete se imaginaba que Stallone era su padre. Stallone era nuestro Rocky, nuestro Rambo, nuestro Cobra … ¡Cómo no íbamos a odiar a ese engendro maligno con la manera que maltrataba a Stallone!

Por supuesto , la altura intelectual de Haws tampoco ayudaba mucho a que el chaval se comportase. Su filosofía de la vida se limita a la dicotomía camión-pulsos en un intento bastante bochornoso de identificar metafóricamente estos elementos con conceptos tan elevados como sacrificio y fuerza de voluntad. No es que esto tenga por qué ser malo,  lo malo es que transmite sus enseñanzas de manera tan simplona que da vergüenza ajena. Ejemplo de esto es la secuencia de los pulsos entre su hijo y un macarrilla de tres al cuarto en un bar de carretera. Vaya manera de traumatizar al chiquillo, ¡y qué cara loco tenía el macarrilla!


 Un diálogo que sintetiza la moralina de la película es el que sigue:

“Pero también eres un maldito niño mimado al que siempre se lo han dado todo hecho. Debes empezar a hacer las cosas por ti porque te aseguro que la vida no regala nada a nadie. No sé si me comprendes. Si quieres algo, Mike, debes ganártelo.”

Y claro está que gana el pulso al macarrila. Aunque tenga más años, sea más fuerte y le doble el tamaño.
Como veis es la típica ideología norteamericana que impregnaba las películas de los ochenta en la que uno puede conseguir todo lo que quiere si se lo propone. De hecho el personaje de Hawks está basado en John Brzenk, un luchador de pulsos profesional que vencía a adversarios mucho más grandes y pesados que él. Por otro lado, este tipo de papel, el del hombre que supera a adversarios más fuertes, ya lo había interpretado Stallones en Rocky.

Otra cosa que choca mucho es que cada dos por tres se escucha una canción de la banda sonora que incluye Winner Takes It All, interpretada por Sammy Hagar. En concreto, Meet Me Half Way de Kenny Loggins debe sonar treinta veces. Es exagerado, os lo juro por Snoopy.


Llegamos a la locura final: el Campeonato Mundial de Pulsos. Como os había señalado al principio, para recrearla se utilizaron imágenes del verdadero campeonato mundial de pulsos. Luego se intercalaron con las de la grabación. Mucho público que había asistido a la final participó como extra en la grabación, así como muchos luchadores profesionales como el propio John Brzenk (el luchador en el que se inspiraron para crear a Hawks),  Cleve Dean o Allen Fisher.  El propio  Rick Zumwalt (Bob Hurley) era un luchador de pulsos real que se afeitó la cabeza para el papel recibiendo 10.000 dólares a cambio.

Treinta minutos de músculos hipertrofiados, rostros desencajados, venas a punto de reventar, sudor, testosterona a chorro, gritos guturales propios de bestias ignotas , situaciones estrambóticas y frases legendarias. Eso no es una final de pulsos, es un puto carnaval y los luchadores son personajes propios del esperpento: imaginaros al adversario de Hawk (Grizzly) fumándose un puro que se traga antes de comenzar y en el segundo pulso pegándose  un buen lingotazo de aceite de motor para calentar …




Luego está la apoteósica parte de los comentarios de los luchadores dirigiéndose a cámara …

Grizzly: Cuando salgo a esa mesa la persona que está frente a mí es un mortal enemigo. Y le odio.

Perro Loco Madison: No me gusta que la gente se me acerque para decirme eso de “Macho, eres el mejor” A mí no me hace falta que la gente me lo diga. Si gano es únicamente porque yo he querido ser el mejor. Al menos una vez en la vida.

Bosco : Mi cuerpo es un motor. Este es el enchuche (refiriéndose al brazo). Y voy a encenderlo ahora mismo.

Hawk: Lo que yo hago es intentar coger mi gorra y darle vueltas. Y eso es como un interruptor que se conecta. Y cuando se conecta me siento otra persona. Me siento como …como una máquina. Un camión.

Bob Hurley: Yo cuando me pongo a luchar voy a romperles el brazo. Es lo que sé hacer y lo consigo. No valen segundos lugares. Hay que ser el número uno. Los segundones apestan.


 Yo, el Halcón resultó un fracaso en taquilla recaudando 16 millones de dólares con un presupuesto de 25, recibió malas críticas y David Mendenhall ganó dos premios al peor secundario y peor nueva estrella en los Golden Raspberry Awards (Stallone fue nominado a peor actor pero no ganó).


Pero eso a muchos nos importa un huevo. Imposible que Yo, el Halcón no fuese de nuestras favoritas en la infancia. Molaba porque te imaginabas conduciendo un camión y entrenando con el entrañable de Sly. Además desató la fiebre de los pulsos en el colegio. La de dedos que retorcí empleando la artimaña de Lincoln Hawk …


GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA

CINCO PELÍCULAS DIFERENTES PARA LA NOCHE DE HALLOWEEN

Supongo que (como a mí) a muchos os traiga al pairo la noche de Halloween. Eso sí, no se puede negar que es una excusa perfecta para pegarse un buen maratón de películas de terror.  Y ese es el motivo de este artículo: recomendaciones para ver esta noche . Pero os advierto, no esperéis encontrar aquí las películas más terroríficas de todos los tiempos. Y es que siempre me han cansado las típicas listas tipo “top 10” en las que se repite una y otra vez lo mismo. A mí Halloween siempre me ha parecido una fiesta en el que el componente lúdico y divertido iguala, e incluso supera , al terrorífico. Por lo que propongo cinco (no creo que la noche de para más) películas diferentes en las que se conjuga humor y terror seguidas de sus respectivos links donde las comento. Así que sin orden de preferencia ...

EL REGRESO DE LOS MUERTOS VIVIENTES (1985, Dan O Bannon)



NOCHE DE MIEDO (1985, Tom Holland)



UNA PANDILLA ALUCINANTE (1985, Fred Dekker)



HOUSE, UNA CASA ALUCINANTE (1986, Steve Miner)



EL TERROR LLAMA A SU PUERTA (1986, Fred Dekker)




GERMÁN FERNÁNDEZ JAMBRINA