Peliculas del recuerdo

Flash Gordon (1980, Mike Hodges) Flash Gordon



Icono ochentero donde los haya. Esta película, en su momento no alcanzó el éxito que se le presuponía. Entre un gran elenco de actores y con el reclamo de la banda sonora a cargo de los idolatrados Queen, se estrenó en 1980. En cuanto a cifras y a críticas fracasó estrepitosamente. Pero algo tiene esta película, que a día de hoy es una de las películas más admiradas por los amantes de la cienci-ficción y los amantes del cine de los 80.

Hay que reconocer que tanto el guión, actuaciones, y los efectos especiales dejan bastante que desear, pero hay algo más (a parte de la genial banda sonora) que la eleva a ser una película con más fans de la historia del cine. Puede ser la estética visual, el vestuario y que ya venía de un comic que arrastraba muchos seguidores. El caso es que Flash Gordon sigue dando que hablar entre los ochenteros, si no, para muestra la película Ted, en la que el protagonista encarnado por Mark Wharlberg nos muestra su obsesión por la película y por su protagonista Sam J. Jones.



Para mí es uno de los mejores y más gratos recuerdos que tengo de mi infancia en los 80 cinematográficamente hablando, además que ahí empecé a conocer a uno de mis grupos favoritos de la historia del rock (Queen).
Quisiera mostraros todo lo que lleva tras de sí esta mítica cinta, desde sus orígenes en el comic hasta sus adaptaciones para la televisión y a la animación.

Nos remontamos hasta el 7 de enero de 1934, cuando se lanzó el comic de Alex Raymond, primero se hizo como página dominical para el King Features Syndicate, posteriormente fue retomada por otros dibujantes y guionistas.

El comic es bastante surrealista, y todo parte de Flash Gordon, un jugador de fútbol americano famoso (de los New York Jets) que acaba con su chica en el planeta Mongo tras un giro de guión inexplicable.



Pasaron los años y el personaje de Flash Gordon pasó de ser un personaje humano a un super-héroe.

Más tarde DC Comics retomó los comic books del personaje. En el 36, 38 y 40 aparecieron series para la televisión.
En 1979 surgió una serie animada basada en los comics, y ya en 1980 se realiza la película de la cual hemos hablado al principio. También un telefilm (1982) y dos series animadas (1986 y 1996). Además, el director Stephen Sommers cuenta actualmente con los derechos de cine del personaje.



Sobre nuestra película ochentera, comentaros que fue dirigida por Mike Hodges, producida por Dino de Laurentis, guión de Lorenzo Semple Jr.Protagonistas:

Sam J. Jones Flash Gordon.
Melody Anderson Dale Arden.
Chaim Topol Dr. Hans Zarkov.
Timothy Dalton Príncipe Barin.
Max von Sydow Emperador Ming.
Ornella Muti Princesa Aura.

La realidad es que la película, de mala y divertida que es, acaba siendo hasta buena y entrañable.

La curiosidad es que años antes, un joven George Lucas preguntó al productor italiano Dino De Laurentiis por los derechos para hacer la película basada en la obra de Raymond, pero se negó a dársela a él. Poco después Lucas se embarcó en un proyecto llamado Star Wars, mira tú por donde.




Una vez en marcha el proyecto, la producción se disparó. Como ejemplo para entenderlo: ese año se estrena El Imperio Contraataca con un presupuesto de 18 millones de dólares de la época, mientras que Flash Gordoncasi lo dobla con 35 millones de dólares. La taquilla se encargó de despejar las dudas, el film recaudó tan solo 27 millones de dólares.

Tras esta estrepitosa caída se fulminó la idea de hacer una segunda parte, y eso que la primera acaba con un final abierto a ello.
Aún así, la película llegó a tener varias nominaciones a los premios Bafta. Y Sam J. Jones también fue nominado en los premios Razzi como peor actor.

Siempre se ha considerado que uno de los mayores errores de esta película fue el trasladar fielmente la estética kitschy pulp del comic, que la hizo bastante extravagante para la mayoría del público.
Y los efectos visuales, aunque en aquella época no estaban mal, pero al compararlo con las cintas de Star Wars fue otro de los puntos que la hizo fracasar.




El caso es que el fenómeno Flash Gordon se inició allá por 1934 y perdura hasta la actualidad. Así que algo tendrá que la ha hecho perdurar tanto en el tiempo. Mi valoración personal es que hay que ver la película de 1980, y si me apuras, yo recomiendo que echéis un vistazo a los comics y así os hará entender más aún la película. A mí me encanta, es más, es de las películas que yo creo que todo ochenter que se precie debería de ver, ya que tiene todo. Un vestuario muy llamativo y colorido, una historia fantástica que engancha desde el principio. La estética de los efectos visuales y decorados, y sobre todo, sobre todo, esa pedazo de banda sonora a cargo de Queen que no hay que perderse. Ya sé que esta película o se adora y ama o se odia, pero, de verdad, no os dejará indiferentes y ya me contaréis si os ha parecido una castaña como a muchos, o una obra maestra de culto como a mí y a miles y miles de fans.


BENJAMÍN CARRETERO MONTES



Parodias de los 80


¡Qué grandes comedias nos regalaron los 80!. Es mi género favorito sin duda y dentro de él tengo especial predilección por las parodias. En esta década se hicieron en mi opinión grandísimas películas de este tipo y a continuación os hago una lista con las mejores, incluyendo finales de los 70 y principios de los 90.

Jim Abrahams y los hermanos Jerry y David Zucker (conocidos como ZAZ) son los responsables de las mejores parodias de estos años. No hay película que haya escapado de sus comediantes garras y las más famosas tuvieron su irreverente vuelta de tuerca.

Aterriza como puedas (1980) fue el principio.Es una parodia de un film de finales de los 50 llamado Zero hour! de la que compraron los derechos, aunque también se fijaron en las películas de desastres aéreos “Aeropuerto” y a partir de ahí hicieron mofa de grandes éxitos de entonces como Fiebre del sábado noche, con referencias a otros como Tiburón y Rocky.
Aterriza como puedas 2 (1982) no fue ni escrita ni dirigida por ZAZ, aunque los protagonistas siguieron siendo los mismos.Esta vez se trataba de un vuelo espacial y la verdad es que está a la altura de la primera en cuanto a diversión.



Volvieron los hermanos Zucker y Abrahams en Top Secret (1984). El cine bélico y de espionaje no se iba a librar de su parodia. Protagonizada por Val Kilmer haciendo de una especie de Elvis, aquí llamado Nick Rivers, que acaba uniéndose a la resistencia contra los nazis, con unos secundarios de lujo haciendo el ganso y referencias a películas famosas (lo de El lago azul es buenísimo), nos ofrece un estupendo espectáculo de carcajadas.

Con Agárralo como puedas (1988), Agárralo como puedas 2 y ½ (1991) y Agárralo como puedas 33 y 1/3. El insulto final (1994)los ZAZ consiguieron una de las mejores trilogias del cine de entretenimiento. El género policiaco les sirvió esta vez para parodiar como siempre las películas más famosas del momento, con el gran Leslie Nielsen bordando el papel del incompetente teniente Frank Drebin. El origen de estas películas está en la serie Police Squad.



Otro genio del cine es Mel Brooks, que ya había hecho grandes comedias paródicas en los 70, como El jovencito Frankenstein (1974), Sillas de montar calientes (1974) y Máxima Ansiedad (1977).

En los 80 nos ofreció un par de obras a destacar:

La loca historia del mundo (1981), nos trae episodios de la historia, desde la aparición del primer hombre hasta la Revolución Francesa, bajo la mirada cómica del señor Brooks y narrados por Orson Welles. A ratos tiene su gracia pero termina haciéndose un poco pesada.

Mejor es sin duda La loca historia de las galaxias (1987), que parodia las películas de Star Wars con toda su iconografía y referencias también a otras obras famosas, como Star Trek, El planeta de los simios o Acorralado. Destacar a Rick Moranis como Casco Oscuro, un malo adorable.



Y continuamos a velocidad absurda con otras cintas destacables de esta década.

This Is Spinal Tap (1984): un falso documental sobre uno grupo de heavy metal, dirigido por Rob Reiner. Somos testigos de los pocos éxitos y muchos fracasos durante su gira americana, con todos los tópicos del mundo que retrata, pero con gran diversión para el espectador.

El regreso de los muertos vivientes (1985): parodia-homenaje al cine zombie de George A. Romero, dirigida por Dan O’Bannon, guionista de Alien. Sangre, comedia, zombis y acción en una película muy disfrutable y típicamente ochentera.

El pelotón chiflado (1981): Bill Murray y Harold Ramis se alistan en el ejército, dirigidos por Ivan Reitman. Para pasar el rato y echar unas risas, aunque no está entre lo mejor de este director ni de estos actores. Si el sargento Clint Eastwood hubiera estado al mando hubiera sido otra cosa.



Cliente muerto no paga (1982): Carl Reiner dirige al genial Steve Martin en esta parodia del cine negro, con un un gran plantel de estrellas del cine clásico que, desde escenas de sus películas, van interactuando con el protagonista gracias a una gran labor de montaje, creando así la trama de la película. Como fan de Martin yo la recomiendo.

JAVIER GRANADA VICENTE

Licencia para matar (1989, John Glen) License to Kill



Segunda película de Timothy Dalton como el agente doble cero más famoso y por desgracia para el que esto escribe, es la última aportación del notable actor británico a las andanzas del espía más famoso de todos los tiempos.

SINOPSIS:

James afronta la difícil misión de vengar la muerte de la esposa de su colega de la CIA Felix Leiter en una lucha encarnizada contra el cártel de la droga, encarnado en la figura del narcotraficante Sánchez.

OPINIÓN:

Las novelas se habían acabado, con lo que no había material original para la película, de ahí que el guionista Richard Maybaum decidió centrar la historia en China con los cárteles de la droga como antagonistas de 007. El caso es que viendo las dificultades que podrían tener con el rodaje en el páis asiático, decidieron trasladar la acción a un páis inventado, llamado Isthmus, pero manteniendo la trama de la droga.

Por desgracia una huelga del “Writer´s Guild”, dejó su obra a medio hacer y hubo de completarla Michael G. Wilson, productor asociado a Cubby Broccoli y que ya había colaborado con él en “Sólo para sus ojos”.

De todos modos en esta película lo que vemos es el Bond más genuino de las novelas, un Bond que sufre, profesional, arisco a veces y sobre todo solitario, a pesar de los intentos de la chica Bond Pam Bouvier interpretada por Carey Lowel y de Q (Desmond Lewellyn). Este Bond ya no está al servicio de su patria, si no de sí mismo, en una búsqueda insaciable de venganza en la que no dejará títere con cabeza y usará todos los medios a su disposición con el fin de ejecutarla.
Si ya de por sí el inicio de la película es trepidante y espectacular con el apresamiento de Sánchez, no lo es menos la posterior escapada de éste desde esa carretera que atraviesa de lado a lado los Cayos de Florida y que tantas veces hemos visto en multitud de películas.



Pero sin duda la palma de todas las escenas de acción, se las llevan los veinte minutos finales con la huida de la base de Sánchez a través de los camiones, con unas escenas que ríanse ustedes de las que vemos en “Fast and Furious” y sobre todo hechas con un realismo que para sí quisieran muchas de las obras que vemos en el cine en nuestros días. Lo de la muerte de Sánchez como colofón es algo antológico…y flambeante.

Las chicas Bond, otro de los ganchos de las películas de Bond destacan a partes iguales, si bien Talisa Soto como la pareja de Sánchez destaca por su belleza, yo particularmente me quedo con Carey Lowell, ya más bien por el hecho de que no es una mera mujer objeto, o florero, sino que es una mujer de armas tomar, decidida a ayudar a Bond cueste lo que cueste y con recursos propios, sino atentos a la escena en el bar de los Cayos, con esa escopeta guardada debajo de la mesa y como se enfrenta a los matones en el bar y el modo en el que busca una vía de escape…que queráis o no a mí esa escena de la lancha me ha recordado a esa obra maestra “bondiana” que es “Desde Rusia con Amor”.


El villano Sánchez, encarnado por el pétreo y siniestro a partes iguales, Rober Davi, uno de los mejores villanos de los ochenta , protagoniza uno de esos villanos carismáticos que tanto gustamos de ver en el cine de James Bond y sin el histrionismo que pudiesen tener antecesores suyos, ya que lo único que busca es que la droga se distribuya, cueste lo cueste, de ahí su lema tan famoso por la serie “Narcos” y que popularizó el general de Panamá Noriega: “Plata para los amigos, palo para los indecisos y plomo para los enemigos”. Magistral.

Si nos fijamos en uno de sus acólitos, podremos ver a un jovencísimo Benicio del Toro haciendo de Darío, asesino sanguinario, que aquí interpretó uno de sus primeros papeles de renombre siendo a sus 21 años el más joven villano en la historia cinematográfia de James Bond. Pero no nos podemos olvidar de otro actor de carácter: Cari Hiroyuki Tagawa ejerciendo de agente encubierto y al que actualmente podemos ver en la serie, recomendada por cierto “The Man in the High Castle”.


En cuanto a la música, como no, inolvidable partitura cantada por Gladys Night: “Licence to Kill”, siendo una de las mejores canciones para la saga Bond junto a “Skyfall” o “ We have all the time in the World”, por poner algunas de las mejores.
Sin duda una pena no haber podido disfrutar de más Dalton, porque hubiese sido una leyenda como Bond, viendo el gusto que le había cogido al personaje.

Por José María Molano



La galaxia del terror (1981, Bruce D. Clark) Galaxy of Terror





Una nueva era para el cine: el formato doméstico

Hay un pequeño hueco en mi corazón para esta película; recuerdo cuando en el cine club donde colaboro todas las semanas determiné que está película fuera la tercera en proyectarse dentro del ciclo que dedico al género Fantástico. Nadie la había visto, ni siquiera habían oído hablar de ella, tenía toda la pinta de otra peli casposa de los 80 lanzada directamente a las estanterias de cualquier video club de barrio. Sin embargo, pese a las pocas espectavivas, que pequeña sorpresa recibieron...



“La Galaxia del Terror” es una peli malilla, no lo voy a ocultar; es un producto de la extinta “New World Entertainment”, esa pequeña productora que acabo reconvirtiendose junto a otras en “Fox Network”; o lo que es lo mismo, productos sacados a la sombre de grandes éxitos comerciales, pero con una financiación muy baja y lanzados durante pocas semanas en algunas salas de cine, o bien para ser consumidos en formato domestico ya sea en video o en televisión por cable. Sin embargo, a esta pequeña productora debemos títulos tan interesantes e inolvidables como “Death Race 2000” (1975), “Battle beyond the Stars”(1980), “Creepshow 2” (1987), “Los chicos del maiz” (1984) o “Hellraiser” (1987).

Como ya ocurriera con “Battle beyond the Stars”, al cargo de la producción estaría una leyenda del cine, el gran Roger Corman, un grandísimo artesano con decenas de películas a sus espaldas y que demostró una y otra vez que los cineastas no pueden excusarse siempre en el presupuesto.
Capaz de amortizar hasta el último centavo invertido en sus producciones, y capaz de hacer virguerías con “cuatro perras”, el bueno de Corman es sin lugar a dudas una de las figuras más importantes del género fantástico en la historia del cine.

Para la dirección sin embargo se contó con el poco experimentado Bruce D. Clark, que si bien hace las veces de guionista, menos incierto es que se nota su mediocridad a la hora de dirigir, con multitud de escenas ridículas y con una dirección de actores lamentable.

Pero como os he comentado antes, “La Galaxia del Terror” es especial, y lo es porque se nota la mano del que poco tiempo después se convertiría en uno de los mejores cineastas del mundo, y el que elevaría el cine de ciencia ficción a otra categoría... JAMES CAMERON.


James Cameron, el cineasta más completo



Puede no ser el director favorito de nadie, es dificil trabajar con el, tiene un carácter autoritario, un ego que no cabe en este planeta, pero sabe trabajar como nadie.

Amo el cine desde mi más tierna infancia, soy un apasionado de Kurosawa, Lean o Kubrick, pero reconozco que si tuviera que elegir al cineasta más completo, elegiría sin duda a James Cameron.

Director, productor, guionista, montador, técnico de efectos visuales, director de fotografía, técnico de sonido, dibujante, capaz de dirigir a los actores con mano de hierro, exigente hasta el límite... Todo eso y más es Cameron.
Otros grandísimos directores han sido discípulos de Roger Corman, pero sin duda, su alumno más aventajado fue James Cameron.

La productora dotó a “La Galaxia del Terror” de un presupuesto que apenas llegaba al millón de dolares, y otorgó a Cameron todo el diseño de producción de la película, gran acierto por otra parte, puesto que consiguió un trabajo impresionante. En esta película veremos multitud de detalles que nos recordarán a “Terminator”, “Aliens” o “Abyss”. Es increible como está exprimido cada dólar, y animo a todo aquel que no haya visto la película a que se haga con una copia en alta definición para poder apreciar el extraordinario trabajo de efectos visuales, del diseño de los decorados, la fotografía o el sonido.

Desde los planos de la nave surcando el espacio exterior, los interiores de la nave que tanto nos recuerdan a “Aliens”, muchas de las escenas rodadas en el planeta con esa fotografía tan característica de Cameron que nos hará regresar a “Terminator” o “Aliens”, muchos de los primeros planos que tanto asemejan a “Abyss”, esa pirámide Loveftcriana...

Todo luce estupendamente, pero cuidado, tampoco quiero engañar a nadie, es una peli cutre, con poco presupuesto, pero que increible trabajo con tan poco...


Un refrito de Alien



Como he comentado antes, no quiero embaucar a ningún lector, “La Galaxia del Terror” es un refrito de “Alien” (1979), con el típico guión donde una tripulación ha de aventurarse en un planeta desolado en busca de la desaparecida nave “Rebus”, cuya última transmisión de socorro se perdió sin conocer la causa.
Pero también guarda ciertas ideas bastante originales como el tema de la “Pirámide” o el personaje llamado “Maestro”, al que no alcanzo a entender aún después de varios visionados. Si alguien me explica el final de la película lo agradecería ;) Por no hablar de la escenita gratuita de “violación” a humana por parte de un “gusano estelar”.

Lo cierto es que la peli a veces roza el esperpento...


Elección de actores barata



Con un presupuesto tan exiguo no alcanzo a entender como se pudieron contratar a tantos actores. Ninguno de ellos destaca pero todos cumplen.
Para encarnar al protagonista, se eligió a Edward Albert, un actor habitual de las teleseries de los 70, que si bien no destaca por su brillantez actoral, al menos nos brinda un personaje con cierta dignidad.
También contamos con el gran Ray Walston, nuestro añorado entrenador de “Rocky”, que en esta película, como en todas las que interpreta, cumple de manera sobrada.
Pero si algo nos hará esbozar una sonrisa de añoranza es la aparición de un jovencísimo Robert Englund, en uno de sus primeros papeles años antes de convertirse en una de las caras más representavivas de los 80 gracias a su intervención en “V” o por su inolvidable papel como Freddy Krueger.



Bendita época de los video-clubs



Mi primer acercamiento a esta peli fue a mediados de los 80, cuando mi hermano mayor me acompañó al video club de mi barrio a escoger otra de esas pésimas pelis que yo escogía en virtud de esas portadas que engañaban más que los cartelés de los Circos donde aparecen tiburones y cocodrilos gigantes.
El caso es que al llegar la noche, y mi madre tenernos pizza casera preparada para cenar, conectamos el VHS de marca JVC que teníamos en casa y vaya... menuda sorpresita nos llevamos... En esta ocasión mi hermano no pudo recriminarme que hubieramos alquilado otra petardada por mi culpa. En este caso la disfrutamos de verás.

Así que animo a todos aquellos que no la hayan visto, a que se libren de los prejuicios, recuperen el niño que todos llevamos en nuestro interior, y la disfruten como si estuvieran en los 80.

Que viva el cine de video club!!!!!!!!!!!




Por Rafael Fernández Moreno


BRB INTERNACIONAL: LOS DIBUJOS DE NUESTRA INFANCIA.



BRB INTERNACIONAL es una empresa española de nivel mundial que se dedica a la producción y distribución, sobre todo de dibujos animados. Fue fundada por Tito Basto, José Rodríguez y Claudio Biern boyd, este último es su cabeza más visible. En el campo de la animación en los 80 lo recordamos por grandes obras de éxito mundial como David el Gnomo, La vuelta al mundo deWilly Fog, D’artacan y los tres mosqueperros.

Por lo que se caracteriza esta empresa es porque sus producciones son tan entretenidas como educativas.




Breve historia:

Comenzaron en 1972 como agencia de merchandising, representando a productoras como Hanna-Barbera y Warner Bros., y de series de televisión como Tom y Jerry, Los Teleñecos, Marco, La Abeja Maya, Vickie el Vikingo, La Pantera Rosa, etc…

En 1975 empezaron con la distribución de series internacionales tan conocidas como Mazinger-Z, El bosque de Tallac, Banner y Flappy y Tom Sawyer.





Pero es a partir de 1980 cuando comienzan a producir y distribuir sus propias series de animación. Para comenzar se decidieron por Ruy, el pequeño Cid. En 1982 con la coprodución de Nippon Animation producen “Fútbol en acción”, la famosa serie ochentera de nuestro querido Naranjito.Con esta compañía japonesa también coprodujeron otras de gran éxito como D’Artacan y los tres mosqueperrosy La Vuelta al mundo de Willy Fog.

Pero ahí no se detiene esta gran compañía española. Se han ido adaptando a los nuevos tiempos y a las innovaciones con nuevos contenidos también de gran éxito mundial como Iron Kid, Bernard, Suckers , Canimals y los Invizimals.
BRB Internacional a lo largo de su trayectoria ha acaparado un sinfín de premios, tanto en España como en el extranjero.




Para mí, personalmente, que soy un ochenter acérrimo, BRB ha hecho que mi infancia fuera grandiosa, divertida, entrañable, y encima el plus didáctico. Ya que a través de estos dibujos aprendí buenos valores y mucha geografía e historia. Además de acercarnos a grandes literatos como Alejandro Dumas y Julio Verne. Y de haber sido los que llevaron a dibujos animados a uno de los símbolos más ochenters que puede haber, la figura de nuestro inolvidable NARANJITO con la serie Fútbol en Acción.





CLAUDIO BIERN BOYD.


Ahora quisiera escribir sobre la persona que ideó este mundo fantástico. Sobre todo para los niños españoles de la década de los 80. No es otro que Caludio Biern Boyd. Conocido como el Walt Disney español, es guionista, productor y director de innumerables series animadas. Fue el fundador de BRB Internacional, y actualmente es el presidente de la compañía con sede en Barcelona. Actualmente la compañía se ha modernizado, para poder adaptarse a los tiempos modernos y lanza apps para tablets y smarphones y también para las Smart TV. Para Claudio los dibujos animados tienen una ventaja sobre el cine tradicional y es que no envejecen.

También opina que en España sería imposible hacer una serie como los Simpson, ya que cree que las cadenas son muy conservadoras. Se siente orgulloso de haber trasladado a los niños obras adaptadas de gente como Alejandro Dumas, Emilio Salgari o Julio Verne, porque cree que a los pequeños hay que darles más responsabilidad.


BRB INTERNACIONAL. UNA DE LAS COMPAÑÍAS ESPAÑOLAS MÁS PREMIADAS.

Desde que en 1982 se llevara el TP por la serie infantil más popular con D´Artacan y los tres mosqueperros, y con dicha serie también fue medalla de bronce en el Festival Internacional de Cine y Televisión de Nueva York en el mismo año.

Premios ha conseguido en España, el resto de Europa y toda América.

BENJAMÍN CARRETERO MONTES



Panorama para matar (1985, John Glen) A View to a Kill


Por Víctor Sánchez González

Panorama para matar(View to a Kill, 1985) es la decimocuarta película de la serie Bond y la última en la que aparece Roger Moore encarnado al mítico superespía británico salido de la pluma de Ian Fleming. Fue producida una vez más por Albert R. Broccoli y dirigida por John Glen.


Después de las extremadamente flojas Sólo para sus ojos(1981) y Octopussy (1983), Panorama para matares una película muy digna y un buen colofón a la carrera de Moore como 007. Tiene un guion solvente, buenos secundarios, algunas escenas de acción memorables (pese a que el protagonista está ya para pocos trotes), y una banda sonora que ha pasado a los anales de la historia por el tema View to a killde Durán Durán.

Una vez más, los productores repiten el formato que ha permitido mantener a flote y con éxito el personaje durante la década de los ochenta: Un villano de postín, un rival físico para Bond al estilo Tiburón(En este caso una mujer poderosa llamada May Day), un romance para el protagonista, acción y escenarios exóticos, en esta película la Torre Eiffel de París y el Golden Gate de San Francisco.

EL REPARTO
Si en Sólo para sus ojosy Octopussy, nuestro querido Roger Moore daba muestras de cansancio, en Panorama para matarpide el cambio desde el primer minuto. Ya es imposible ocultar los signos de la edad en su cara o sus manos, su estatismo y su falta de forma física lastran la dinámica de la película, pero no obstante, mantiene su natural buen porte y sentido del humor, al que tiene que recurrir de forma constante para suplir su falta de vigor físico.

La “chica bond” (ya sabéis que no me gusta utilizar este término por sus connotaciones machistas, pero es el nombre que reciben las partenairesfemeninas del personaje), es en este caso la rutilante Tanya Roberts, una actriz de excepcional belleza que, tras aparecer en 1980 en la última temporada de la serie Los ángeles de Charlie, alcanzó la fama con el film de espada y brujería El señor de las bestias (1982), convirtiéndose para siempre en un icono del género fantástico.
Pese a que la diferencia de edad es evidente, su relación resulta creíble porque Roberts, que interpreta a la geóloga Stacey Sutton, con su sonrisa y sus ojos de color verde intenso, consigue llenar la pantalla y remontarle a Moore todas las escenas en las que salen juntos. Es la auténtica estrella de la película.


Para el personaje de villano el escogido es Christopher Walken, que lo borda como el megalómano magnate de los microchips Max Zorin, que planea destruir medio estado de California con una gran explosión al estilo Lex Luthor, pero esta vez para borrar del mapa Silicon Valley y así monopolizar el mercado de la informática. Al igual que ocurre con Tanya Roberts, la diferencia de edad entre Moore y Walken se hace evidente cuando están juntos.

Como hemos señalado al principio, se busca a Bond un rival físico al estilo Tiburónque en este caso es la modelo, actriz y cantante jamaicana Grace Jones, una mujer alta y fibrosa, con una imagen original y vanguardista que da un toque de modernidad ochentera a la película. Su papel es May Day, ayudante del villano que habla poco y actúa con contundencia pero que al final se pasará al lado de Bond y le ayudará a desactivar las toneladas de explosivo TNT que Zorin ha enterrado en una vieja mina para volar todo el valle.


Acompañan al elenco los habituales del universo Bond de la época: Lois Maxwell como Moneypenny, Desmond Lewelyn como “Q”, el hombre de los gadgets, o Walter Gotell como el general Gogol, jefe de KGB. Mención especial merece la aparición de Patrick Macnee, conocido por la serie de los sesenta Los vengadores, que aparece ya veterano como Sir Godfrey Tibbett, que acompaña a Bond en sus pesquisas en la mansión de Zorin de las afueras de París, en la tediosa mitad de la película.

LAS MEJORES ESCENAS
Tanto por su espectacularidad, como por haber sido inmortalizada en el videoclip de Durán Durán, la escena más recordada de la película es sin duda la persecución en las alturas de la Torre Eiffel entre Bond y May Day, que comienza en el restaurante con el asesinato de un informador, continua con una persecución a tiros por las escaleras de metal de la torre, y termina con el salto al vacío de la malvada asesina para desplegar un paracaídas negro y caer suavemente a orillas del Sena.
Para perseguirla, Bond roba un vehículo utilitario en otra secuencia memorable: la famosa persecución en el entonces novedoso Renault 11, que la marca aprovechó para anunciar el modelo en todo el mundo. El vehículo acaba partido por la mitad después de un espectacular sube y baja por las calles parisinas.

Otras escenas impactantes de la película son: La que ocurre bajo tierra, en la vieja mina saturada de explosivos con inundación incluida, y la secuencia del enfrentamiento final en un dirigible sobre el Golden Gate de San Francisco con Bond peleando en las alturas y cayendo sobre los cables de acero de sostienen el puente colgante.


LA BANDA SONORA
Es sin duda el punto fuerte de la película. La canción View to a killde Durán Durán, que fue número uno en las listas pop de todo el mundo, está tan asociada a 007 como su propia sintonía de John Barry y Monty Norman o el tema de Goldfinger.


CONCLUSION
Después del adiós de Roger Moore, inaplazable ya por motivos de edad, los productores de la serie optaron por despojar al personaje de todo su glamour, elegancia y sentido del humor, y se empeñaron en convertirlo en un duro de acción al uso, primero con el fallido Timothy Dalton, que sólo aguantó dos películas, después con Pierce Brosnan, el Bond de los noventa, un actor al que el papel le va como anillo al dedo y con una importante vis cómica pero al que forzaban a poner una permanente “cara de ajo”, y actualmente con el incalificable Daniel Craig, una inexpresiva masa de músculos que ha convertido al personaje en un burdo mamporrero al que ya no le queda bien ni la pajarita.

Roger, te echamos de menos.

Por Víctor Sánchez González